Zúrich, Suiza

Guía de la ciudad con datos clave, viajes, negocios y cultura.

El casco antiguo de Zúrich junto al Limmat, con campanarios sobre los tejados y puentes cruzando el río.

El Limmat a su paso por el casco antiguo de Zúrich, entre Grossmünster y Fraumünster.

© JFL Photography / Adobe Stock

Resumen

Zúrich es la mayor ciudad de Suiza y su capital económica: un casco histórico dividido por el Limmat, un lago glaciar de cuarenta kilómetros como parque público y un sistema ferroviario que convierte toda Suiza en destino de día.

Reforma e iglesias históricas

Grossmünster (púlpito de Zwinglio), Fraumünster (cinco vidrieras de Chagall), colina del Lindenhof y Cabaret Voltaire, cuna del dadaísmo en 1916.

Lago y vida al aire libre

Paseos ribereños desde el Bürkliplatz hasta el Zürichhorn, instalaciones de baño público de mayo a septiembre y mercado de pulgas los sábados.

Arte y museos

Kunsthaus (ampliación Chipperfield 2021, colección Giacometti), Museo Nacional Suizo, Museo Rietberg (arte asiático y africano) y Museo del Diseño.

Arquitectura financiera y gastronomía

Bahnhofstrasse y Paradeplatz (banca suiza), Confisería Sprüngli y el Kronenhalle con obras originales de Picasso y Chagall en sus paredes.

Excursiones alpinas en tren

Cataratas del Rin (45 min), Lucerna con subida al Pilatus (50 min), Stein am Rhein (55 min), Oberland bernés (2 h) — sin transbordo desde el HB.

Barrios creativos y vida nocturna

Im Viadukt, teatro Schiffbau, torre Freitag y calle Langstrasse; la Street Parade de agosto reúne más de un millón de personas en el paseo del lago.

Historia

Los romanos establecieron un puesto de control aduanero en Turicum — el actual Lindenhof — en el siglo I a. C. La ciudad recibió el estatuto de capital en 1218. En 1519, Huldrych Zwinglio comenzó a predicar en el Grossmünster e inició la Reforma suiza, que transformó el mapa religioso de Europa central y del norte. En el siglo XX, Zúrich se convirtió en refugio de artistas e intelectuales: Hugo Ball y Emmy Hennings fundaron el dadaísmo en el Cabaret Voltaire en 1916; James Joyce escribió gran parte del Ulises aquí entre 1915 y 1919 y está enterrado en el cementerio de Fluntern; y la ETH Zürich, fundada en 1855, educó a Albert Einstein y ha dado más de veinte premios Nobel.

Cultura

El Zürigeschnetzeltes — tiras de ternera en salsa de nata y vino blanco sobre Rösti — es el plato emblema de la ciudad, servido en el Zeughauskeller (bodega abovedada junto al HB) y en el Kronenhalle. La Confisería Sprüngli en el Paradeplatz vende sus Luxemburgerli desde 1859. El restaurante Hiltl, en la Sihlstrasse desde 1898, es el más antiguo del mundo de cocina vegetariana y ofrece bufé libre. Festivales: Street Parade (agosto) — más de 1 millón de asistentes, mayor desfile de música electrónica de Europa, Sechseläuten (abril) — desfile de gremios históricos; la quema del Böögg predice el verano, Festival de Cine de Zúrich (octubre) — sección de competición internacional, Mercado de Navidad dentro de Zürich HB (diciembre), Zürich Pride (junio). Museos: Kunsthaus Zürich — mayor museo de arte de Suiza; ampliación Chipperfield 2021; mayor colección Giacometti del mundo, Museo Nacional Suizo (Landesmuseum) — historia suiza desde la Prehistoria en edificio neogótico junto al HB, Museo Rietberg — arte asiático, africano y oceánico en la Villa Rieter, Museo del Diseño — diseño, gráfica y artes aplicadas, Haus Konstruktiv — arte concreto y constructivista.

Info práctica

Seguridad: Zúrich figura sistemáticamente entre las cinco ciudades más seguras del mundo. La zona de la Langstrasse tiene ambiente animado por la noche, pero sin riesgos particulares para quienes mantienen la atención habitual. El barrio del HB de madrugada requiere la misma precaución que cualquier gran estación europea. Idioma: El suizo alemán (dialecto Züridütsch) domina en la vida diaria; el alemán estándar y el inglés funcionan con fiabilidad en transporte, hostelería y museos. El francés también se entiende en contextos turísticos. Moneda: Franco suizo (CHF) — no el euro. La tarjeta se acepta prácticamente en todas partes. La Zürich Card (24h CHF 29, 72h CHF 54) cubre el transporte y más de cuarenta museos. Los cajeros dispensan francos y son la opción preferida frente a la aceptación esporádica de euros a tipos desfavorables.
Resumen de viaje

Zúrich tiene la compacidad de una ciudad mediana y el peso cultural de una metrópoli europea de primer nivel: el núcleo histórico a orillas del Limmat se cruza a pie en veinte minutos, y a cinco más el lago glaciar abre cuarenta kilómetros de paseos ribereños. Es una de las ciudades mejor organizadas del continente — todo a pie o en tranvía, sin prisa — y esconde tras su reputación bancaria uno de los conjuntos culturales más densos de Europa. El baño en el lago, de mayo a septiembre, forma parte del plan.

Descubre Zúrich

Reforma, Chagall y Dada en la ciudad vieja

La ciudad histórica de Zúrich se distribuye en ambas orillas del Limmat. En la orilla izquierda, el Grossmünster — con sus dos torres románicas — fue el púlpito desde el que Huldrych Zwingli inició en 1519 la Reforma suiza que transformó la geografía religiosa de Europa central. En la orilla opuesta, el Fraumünster conserva cinco vidrieras de Marc Chagall encargadas en 1970: cinco ventanas del presbiterio en azul, verde, rojo, amarillo y violeta que son el conjunto artístico más visitado de la ciudad. En el Niederdorf, el barrio nocturno de la orilla derecha, la Spiegelgasse 1 alberga el Cabaret Voltaire, donde Hugo Ball y Emmy Hennings fundaron el dadaísmo en febrero de 1916. La colina del Lindenhof, antiguo puesto romano, ofrece la mejor vista sobre ambas torres y el meandro del río.

El lago de Zúrich: paseos, baños y la ribera dorada

El lago de Zúrich se extiende cuarenta kilómetros hacia el sur y enmarca la ciudad con un cinturón verde continuo. Los paseos fluviales van sin interrupción desde el Enge hasta el Zürichhorn, con instalaciones de baño público — Seebad Enge, Frauenbad Stadthausquai — abiertas de mayo a septiembre. El Bürkliplatz, donde la Bahnhofstrasse desemboca en el agua, acoge un mercado de pulgas los sábados y un mercado de flores los martes y viernes. Al este, el Seefeld es el barrio residencial más distinguido de la ciudad, con terrazas de restaurante junto al agua. En el Zürichhorn se alza el Centre Le Corbusier, un pabellón de vidrio y acero completado en 1967 y restaurado como exposición permanente de la obra del arquitecto suizo-francés.

Bahnhofstrasse, Paradeplatz y el Kronenhalle

La Bahnhofstrasse fue trazada en 1865 sobre el antiguo foso de la ciudad y recorre 1,4 kilómetros desde la estación central hasta el lago. Compartida por tranvías y peatones, sus calles transversales descubren pasajes cubiertos y los patios de los bancos privados. El Paradeplatz — punto de cruce central — está flanqueado por los edificios neoclásicos del antiguo Credit Suisse y del UBS: las dos señas de identidad de la banca privada suiza. La Confisería Sprüngli vende Luxemburgerli desde 1859. El restaurante Kronenhalle, a orillas del lago, exhibe en sus paredes originales de Picasso, Matisse, Braque y Chagall: el pintor malagueño Pablo Picasso fue cliente habitual y se dice que saldó al menos una cuenta con un cuadro.

Kunsthaus Zürich: el museo más grande de Suiza

El Kunsthaus Zürich es el mayor museo de arte de Suiza. La ampliación de 2021 por David Chipperfield — un segundo edificio de piedra natural frente al Heimplatz, conectado al original de 1910 por un pasaje subterráneo — duplicó la superficie expositiva y alberga la Colección Fundación Giacometti, la concentración más importante de obras de Alberto Giacometti en todo el mundo. La colección permanente abarca desde Rafael hasta Gerhard Richter e incluye un sólido fondo de impresionismo francés y obras principales de Monet, Munch, Picasso y Warhol. A pocos minutos, el Museo Nacional Suizo (Landesmuseum) ocupa un edificio neogótico junto a la estación central con colecciones de historia suiza desde la Prehistoria.

La ETH Zürich: la universidad de Einstein

La Escuela Politécnica Federal (ETH Zürich), fundada en 1855, es una de las universidades tecnológicas más prestigiosas del mundo con más de veinte premios Nobel entre sus egresados. Albert Einstein estudió aquí entre 1896 y 1900 antes de desarrollar la teoría de la relatividad especial en Berna. Los edificios principales se alzan en la colina del Rämiberg, junto al Kunsthaus, y se alcanzan en dos minutos por la Polybahn, el funicular que sube desde la parada Central: la terraza junto al observatorio ofrece una de las mejores panorámicas sobre los tejados de la ciudad, el lago y la cadena alpina en días despejados.

Zúrich West y la calle Langstrasse

El Kreis 5 — Zúrich West — fue un barrio industrial de gasómetros y talleres hasta los años 1980. Su transformación lo ha convertido en uno de los referentes europeos de reconversión urbana: los 540 metros de arcos ferroviarios del Im Viadukt son ahora un mercado cubierto con comercios independientes; la nave de construcción naval Schiffbau es una sala de teatro y restaurante; la torre de contenedores apilados de Freitag es el flagship de la marca de bolsos reciclados fundada en Zúrich en 1993. La Langstrasse, en el Kreis 4 adyacente, es la calle más animada de la ciudad para comer, beber y salir de noche. En agosto, la Street Parade lleva más de un millón de participantes al paseo del lago.

Excursiones de un día desde Zürich HB

Zürich HB es uno de los nodos ferroviarios más activos de Europa y una base excelente para excursiones de un día. Las Cataratas del Rin (Rheinfall) en Schaffhausen — la mayor catarata de Europa por caudal, 150 metros de ancho y 23 de caída — están a 45 minutos en tren directo. Lucerna, con acceso en barco o cremallera al monte Pilatus (2.132 m), está a 50 minutos. Stein am Rhein, villa medieval con fachadas pintadas al fresco, se alcanza en menos de una hora. El Oberland bernés — Interlaken, Grindelwald, Jungfrau — queda a unas dos horas. El lago Constanza y la isla-monasterio de Reichenau están a 90 minutos. Todos los trayectos salen sin transbordo desde el HB.

Cómo llegar y moverse

El aeropuerto de Zúrich (ZRH) está conectado por S-Bahn con Zürich HB en diez minutos; Iberia opera vuelos directos desde Madrid, y la mayoría de conexiones desde América Latina llegan vía Madrid, Frankfurt o París. Dentro de la ciudad, la red ZVV integra tranvías, autobuses y S-Bahn en una única tarifa. La Zürich Card (24h CHF 29, 72h CHF 54) cubre todo el transporte ZVV y la entrada a más de cuarenta museos. La Polybahn al campus de la ETH sale de la parada Central y tarda dos minutos. La moneda es el franco suizo (CHF) — no el euro. Los cajeros dispensan francos y la tarjeta se acepta casi en todas partes.

Preguntas frecuentes

¿Cómo llego a Zúrich y en qué moneda pago?

El aeropuerto de Zúrich es el mayor de Suiza y está a diez minutos en tren de la estación central; Swiss, Iberia y Edelweiss enlazan Madrid y Barcelona, con conexiones de LATAM e Iberia desde varias ciudades latinoamericanas vía Madrid o Zúrich. Sobre la moneda: Suiza no está en la zona euro y se paga en francos suizos (CHF). Conviene retirar CHF en el cajero y pagar con tarjeta; los euros solo se aceptan en algunos hoteles y a mal cambio.

¿Se puede uno bañar en el lago de Zúrich?

Sí — de mayo a septiembre, la ribera del lago es la zona de ocio más concurrida de la ciudad, con instalaciones públicas de baño como el Seebad Enge y el Frauenbad Stadthausquai. Los paseos ribereños son continuos desde Enge hasta Küsnacht, y en el Bürkliplatz, donde la Bahnhofstrasse llega al lago, hay mercadillo los sábados.

¿Merece la pena el Kunsthaus Zürich?

Sí — es el mayor museo de arte de Suiza, y la ampliación de David Chipperfield (2021) alberga la colección de Alberto Giacometti más importante del mundo, junto con obras de Monet, Picasso, Munch y Warhol. El edificio nuevo se conecta con el antiguo por un pasaje subterráneo y una entrada combinada cubre ambos.

¿Qué excursiones de un día se pueden hacer desde Zúrich?

Desde la estación central salen trenes directos a las cataratas del Rin, en Schaffhausen (la mayor catarata de Europa), a Lucerna junto al lago de los Cuatro Cantones, al pueblo medieval de Stein am Rhein y al Oberland bernés. La mayoría se hacen en medio día o un día sin coche: la frecuencia de los trenes suizos convierte a Zúrich en una base cómoda para el norte y el centro del país.