A fondo

Andamán o Golfo: elegir la costa isleña de Tailandia

Las islas de Tailandia se reparten en dos costas que están mucho más lejos entre sí de lo que sugiere el mapa: no en kilómetros, sino en clima, carácter y logística. El dato más útil para planificar un viaje al país es que las dos costas funcionan con estaciones de lluvia aproximadamente opuestas, lo que significa que casi no existe un mes sin una buena isla tailandesa; lo que existe es la costa equivocada para ese mes. Lo que sigue recorre el vuelco estacional, el carácter de cada costa, las islas una por una y las realidades de ruta que deciden más itinerarios que ninguna fotografía de playa.

Actualizado: 2026-08-23

El vuelco del monzón: por qué el calendario elige la costa

La costa del Andamán — Phuket, Krabi, las islas Phi Phi, Koh Lanta — recibe su lluvia del monzón del suroeste, que a grandes rasgos empapa el flanco occidental desde el final de la primavera hasta el otoño. El lado del Golfo — Koh Samui, Koh Phangan, Koh Tao — pasa buena parte de ese periodo al abrigo de la península y recibe su temporada más fuerte más tarde en el año, en una estación húmeda más corta y más brusca asociada al monzón del noreste. El resultado es el vuelco: cuando una costa está en su peor momento, la otra suele estar en el mejor o cerca.

En la práctica: la temporada alta clásica del Andamán ocurre en los meses secos y frescos del cambio de año, cuando el mar está lo bastante en calma para las salidas en barca pequeña que dan fama a la costa. El punto dulce del Golfo se estira por la mitad del año — los meses en que el Andamán está más lluvioso suelen ser espléndidos en Samui y sus vecinas. Las temporadas intermedias difuminan estas líneas, y una costa en estación húmeda no es un viaje perdido: las mañanas suelen amanecer despejadas, los precios aflojan y las playas se vacían. Pero la mar gruesa cancela justo las salidas en barca que justifican el Andamán, así que el vuelco merece respeto cuando las islas son el motivo del viaje.

De ahí sale una consecuencia inmediata de planificación, y para quien viaja desde España o desde América Latina pesa el doble: son fechas cerradas con meses de antelación y un vuelo largo detrás, así que la costa se elige a partir del calendario y no al revés. Quien escoge primero la isla y después el mes es quien se encuentra con el monzón.

El Andamán: drama kárstico y país de barcas

El Andamán es la costa de postal: torres de caliza que salen a plomo del agua verde jade, el paisaje que hizo famosas en el mundo entero la bahía de Phang Nga y las islas Phi Phi. En el fondo se recorre en barca pequeña: las experiencias que la definen son las salidas en longtail o lancha rápida entre islotes kársticos, las calas de esnórquel a las que solo se llega por mar y las paredes marinas que han convertido Railay y Tonsai en un destino de escalada con pocos rivales en Asia.

Phuket es el ancla de la costa y tiene aeropuerto propio: es la isla más grande y más desarrollada, con desde resorts familiares hasta zonas de vida nocturna, y la base práctica para alcanzar a sus vecinas menores. La provincia de Krabi, al otro lado de la bahía, cambia la escala de Phuket por el paisaje: los acantilados de Railay, el bullicio playero de Ao Nang y acceso en barca a islas en todas direcciones. Koh Lanta, más al sur, es la isla lenta del Andamán — puestas de sol largas en la costa oeste, un pulso más local y salidas de buceo hacia los puntos del extremo sur. Las Phi Phi siguen siendo el imán de las excursiones de un día; dormir allí compra las calas al amanecer, antes de que lleguen las barcas.

Quien bucea sitúa los puntos lejanos del Andamán — los pináculos de granito y los arrecifes de mar abierto al noroeste de Phuket — entre los mejores del Sudeste Asiático, con una salvedad estacional: los parques marinos de altura cierran durante los meses de monzón y reabren en la temporada de calma, así que cualquier plan serio de buceo consulta las fechas vigentes del parque en lugar de dar por hecho el acceso todo el año.

El Golfo: el circuito de las tres islas

La costa del Golfo es en realidad un archipiélago con tres personalidades, lo bastante cercanas entre sí como para que los ferris hagan de ellas un circuito natural. Koh Samui es la cómoda: aeropuerto propio, infraestructura de resort en todos los presupuestos y rincones más tranquilos en las costas este y sur para quien se aparta de los tramos principales. Es el campamento base del Golfo y su aterrizaje más fácil.

Koh Phangan carga con la fama de isla de fiesta, y se la gana una vez al mes; pero las noches de luna llena se concentran en una sola playa y el resto de la isla corre por otra corriente completamente distinta: retiros de yoga y bienestar, miradores de selva y bahías del norte que están tranquilas todo el mes. Reducir Phangan a isla de fiesta es la lectura equivocada más frecuente de esta costa.

Koh Tao, la más pequeña de las tres, es la isla donde se aprende: uno de los mejores lugares del mundo para bucear por primera vez, con bahías protegidas, trayectos cortos en barca hasta los puntos de inmersión y una cultura de pueblo construida alrededor de los centros de buceo. Quien solo hace esnórquel saca casi tanto como quien baja con botella: los arrecifes someros de la isla y de su islote satélite compensan de sobra sin equipo.

Logística: dos costas, una decisión

Las dos costas se conectan peor de lo que su cercanía en el mapa da a entender. Cada una tiene su propio acceso — vuelos a Phuket o Krabi para el Andamán; vuelo a Samui o la combinación de tren y ferry vía Surat Thani para el Golfo — y cruzar de una a otra a mitad de viaje implica un traslado por tierra a través de la península más nuevas conexiones en barco. Se puede hacer, y existen itinerarios combinados para viajes largos, pero en unas vacaciones de una o dos semanas el cruce se lleva buena parte de un día de trayecto por sentido.

El patrón más limpio para la mayoría de los viajes: elegir la costa que favorezca la temporada, volar a su puerta de entrada y pasar los días de isla dentro de la red de esa misma costa — el circuito de ferris de las tres islas del Golfo, o las salidas radiales en barca del Andamán desde Phuket, Krabi o Lanta. La otra costa se guarda para la otra mitad del año y para el viaje de vuelta que Tailandia se acaba ganando.

Gane la costa que gane, las notas prácticas son compartidas: las barcas dependen del tiempo y las últimas salidas del día son más tempranas de lo que las costumbres de aeropuerto hacen esperar; el alojamiento de temporada alta en las islas pequeñas se agota de verdad; y los enlaces del continente — Surat Thani para el Golfo, la ciudad de Krabi y Phuket para el Andamán — son paradas cómodas para dormir antes que lugares por los que pasar corriendo.

Preguntas frecuentes

Se puede, pero cuesta tiempo real: cada cruce entre el Andamán y el Golfo suma un traslado por la península más nuevas conexiones en barco, y se come buena parte de una jornada por sentido. En un viaje de dos semanas desde España o América Latina, que ya llega con dos días largos de vuelo en las puntas, el reparto que mejor funciona es una sola costa con base fija y salidas en barca. La combinación tiene sentido a partir de tres semanas o cuando el itinerario entra por una costa y sale por la otra.

El Golfo. Los meses centrales del año son la ventana amable de Koh Samui, Koh Phangan y Koh Tao, mientras el Andamán recibe lo más fuerte del monzón del suroeste y la mar gruesa cancela justo las salidas en barca que lo justifican. Al revés ocurre lo mismo: en los meses secos del cambio de año el Andamán está en su punto. Como las temporadas intermedias difuminan las fechas, conviene mirar la previsión de la costa concreta antes de cerrar los vuelos internos.

Para una primera vez con niños o con poco tiempo, Phuket o Koh Samui: aeropuerto propio, todo resuelto y salidas en barca a mano. Para paisaje y escalada, Krabi y Railay. Para ritmo lento, Koh Lanta o el norte de Koh Phangan. Para aprender a bucear, Koh Tao, que es de los sitios más accesibles del mundo para sacarse la titulación. Y para postal pura, las Phi Phi, mejor durmiendo allí que en excursión de un día.

Forma parte de Guía de viaje: Tailandia.

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